jueves, 18 de febrero de 2016

LA SEÑORA ELECTA


DE LA MISTERIOSA "SEÑORA ELECTA" EN LA SEGUNDA EPÍSTOLA DE SAN JUAN
Manuel Fernández Espinosa
En la Segunda Epístola de San Juan, el apóstol se presenta como "el presbítero" (que aquí vale tanto como el "anciano") y saluda a una tal "Señora Elegida" (Kyria eclecté) y, al despedirse, dice "Te saludan los hijos de tu hermana Elegida".
En la versión latina, el saludo es: "Senior Electae dominae et natis eius" ("El presbítero, a la señora Electa y a sus hijos") y la despedida reza: "Salutant te filii sororis tuae Electae" (Te saludan los hijos de tu hermana Electa).
Durante mucho tiempo prevaleció una interpretación, diríamos que ingenua, la de Cornelis Cornelissen van den Steen, S. J. (más conocido por el nombre de Cornelio a Lapide, 1567-1637): el buen jesuita creía que San Juan enviaba su carta a una señora particular llamada Electa. Pero, atendiendo a la despedida, el sentido común nos dice: ¿y qué padre pone el mismo nombre a dos de sus hijas que son, la una para la otra, hermanas?
Por eso la exégesis posterior ha desechado ver aquí una carta a título personal dirigida a una dama cristiana, inclinándose más bien por la fuerza simbólica que late en este tratamiento del apóstol referido a la destinataria como a los que acompañan a San Juan: "los hijos de tu hermana Electa". La Señora Electa es la Santa Iglesia Católica y Apostólica, concretada en cada una de las iglesias particulares: el mismo San Juan en el Apocalipsis distinguirá algunas de estas iglesias particulares: Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea.
Pero, aunque es San Juan el que emplea este nombre simbólico -Señora Electa- para la Iglesia, para entender este nombre, podemos y hemos de referirnos a otros evangelistas y apóstoles, por lo que el título de "Señora Electa", hacemos bien en suponerlo, era bastante común entre los cristianos.
¿Cómo no recordar aquel pasaje que se ha llegado a hacer proverbial y que trae San Mateo? "Multi enim sunt vocati, pauci vero electi." (Secundum Matthaeum, 22, 14): "Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos".
¿O cómo no recordar la despedida de la Primera Epístola de San Pedro? Cuando el Príncipe de los Apóstoles se despide de sus corresponsales, les/nos dice: "Salutat vos ecclesia, quae est in Babylone coelecta, et Marcus filius meus. Salutate invicem in osculo sancto": "Os saluda la iglesia de Babilonia, partícipe de vuestra elección (co-elegida con vosotros), y Marcos, mi hijo. Saludaos mutuamente en el ósculo santo". Y haremos bien en entender que esa denominada "iglesia de Babilonia" no estaba instalada en el emplazamiento geográfico de Babilonia, sino que con ese nombre se refiere a la iglesia en la que él mismo tiene su sede: Roma, entendida como una Babilonia de destierro y pecado.
Tampoco podemos olvidar a San Pablo, cuando dice en su Epístola a los Romanos: "Sic ergo et in hoc tempore reliquiae secundum electionem gratiae salvae factae sunto. Si autem gratia, iam non ex operibus: alioquin gratia iam non ex operibus: alioquin gratia iam non est gratia. Quid ergo? quod quaerebat Israhel, hoc non est consecutus; electio autem consecuta est, ceteri vero excaecati sunt, sicut scriptum est: Dedit illis Deus spiritum compunctionis, oculos ut non videant, et aures ut non audiant, usque in hodiernum diem." (Ad Romanos 11, 5ss): "Pues así también en el presente tiempo ha quedado un resto en virtud de una elección graciosa. pero si por gracia, ya no no es por las obras, que entonces la gracia ya no sería gracia. ¿Qué, pues? Que Israel no logró lo que buscaba, pero los elegidos lo lograron. Cuanto a los demás, se han encallecido, según está escrito: "Dioles Dios un espíritu de aturdimiento, ojos para no ver y oídos para no oír, hasta el día de hoy".
Por un lado, tendríamos que entender que, en medio de los judíos (que han sido llamados, pero no han respondido) y entre los gentiles (con los cuales se estaba laborando apostólicamente para traerlos a Cristo), esa mínima porción de cristianos, rodeados por la hostilidad de los hijos de las tinieblas, se sabían hijos de Dios merced a su gestación en el seno de la Madre, de la "Señora Electa" -la Santa Madre Iglesia- que los había dado a luz, tras la iniciación en los misterios, en los Sacramentos.
Es bello pensar también que el Apóstol que empleó la expresión "Señora Electa" era el mismo que, en su Evangelio, nos cuenta:
"Estaban junto a la cruz de Jesús su madre y la hermana de su Madre, María la de Cleofás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su Madre y al discípulo a quien amaba, que estaba allí, dijo a la madre: Mujer, he aquí a tu hijo; Luego dijo al discípulo: He ahí a tu Madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa" (Juan 19, 25).
Con lo que tenemos que María Santísima es la "Señora Electa", pues Ella es la Mater Ecclesia por antonomasia. Ella es la madre que nutría, nutre y nutrirá hasta el fin de los tiempos a los hijos de Dios, a los cristianos, que si lo son, lo son por haberse gestado en su místico molde. Y así ha de ser por los siglos de los siglos: y el cristiano que no se geste en el místico e inmaculado seno de María tendrá el título de "cristiano", pero será un cristiano a medio gestar o un cristiano incompleto.
El amor y la veneración suprema a la Santísima Virgen María es señal indeleble de elección divina.




NOTA: Para la traducción de los textos al castellano, empleo siempre la Sagrada Biblia en versión de Nácar-Colunga.

LA SAGRADA CORREA DE SANTA MONICA Y SAN AGUSTIN

LA SAGRADA CORREA DE SANTA MÓNICA Y SAN AGUSTÍN


Grupo de Agustinos, ostentando
la Sagrada Correa de Santa Mónica y San Agustín













LOS CORRIGIATOS DE SANTA MÓNICA Y SAN AGUSTÍN
Por Manuel Fernández Espinosa,
 


PIADOSAS TRADICIONES DE LA IGLESIA CATÓLICA


La Historia de la Iglesia es exuberante, tan rica que siempre deparará sorpresas. La Iglesia es un Misterio Divino que más sobrecoge cuanto más se conoce de Ella. En nuestros tiempos, cuando en gran medida se ha ido perdiendo la tradición, muchas devociones, muchos símbolos eclesiásticos se nos presentan como enigmas casi indescifrables, pues el ambiente laicista (y lo que es peor: la despreocupación de los mismos cristianos) ha ido devastando la cultura religiosa: el Escapulario de Nuestra Señora del Carmen, la Medalla de San Benito, la Corona Angélica de San Miguel Arcángel... Y tantas y tantas otras tradiciones piadosas se han ido perdiendo o a duras penas se conservan, tantas veces sin tener noción de su origen. Entre estas devociones hallamos una que, casi prácticamente extinguida, entendemos que merece la pena que tratemos hoy por su venerable antigüedad: la Correa de San Agustín.

Según la "Aproximación a la Historia de la Iglesia en Jaén" (Obispado de Jaén, 1999), de D. Francisco Juan Martínez Rojas, en la actual provincia de Jaén hubo cuatro conventos agustinos: dos masculinos: el de San Agustín de Jaén capital (fundado en 1585) y el Santa Isabel de Huelma (1573), que el pueblo llamaba "San Agustín"; y dos femeninos: el de La Magdalena de Baeza (1568) y el de La Concepción de Cazorla (1641). La Orden de San Agustín (Ordo Fratum Sancti Augustini) había sido instaurada por el Romano Pontífice Inocencio IV en el año 1244, unificando comunidades dispersas de ermitaños que, desde el remoto siglo IV, vivían según la Regla de San Agustín.
Viviendo a fondo la espiritualidad agustiniana (uno de los santos más gloriosos de la Iglesia), en el curso de las centurias, la Orden de San Agustín dio varones de heroica virtud como San Nicolás de Tolentino, Beato Tomás de Kempis y, en España, Santo Tomás de Villanueva (que, por cierto, tenía parientes en Torredonjimeno). También santas mujeres, dotadas de dones místicos en abundancia, como fueron Santa Rita de Casia o Beata Ana Catalina Emmerick. La Orden de San Agustín también dio grandes hombres en las Letras, como Fray Luis de León; y en Jamilena tuvimos a un agustino de Huelma (nos referimos al Siervo de Dios Padre Rejas) que, tras la exclaustración de los frailes, perpetrada por el odio visceral de los liberales decimonónicos contra la Iglesia, vino a encontrar en Jamilena el apacible refugio desde el que se desplazaba para predicar a las feligresías de otras localidades próximas, como Andújar o nuestro Torredonjimeno: donde el P. Rejas se hospedaba en la calle Techada, en el domicilio de los Begara, teniendo muchos seguidores en nuestro vecindario.
Santa Mónica, pintada por Pietro de Benedetto: se aprecia muy de cerca la Sagrada Correa

SANTA MÓNICA Y SAN AGUSTÍN

Aurelius Augustinus Hipponensis, más conocido como San Agustín de Hipona, es uno de los Padres de la Iglesia Católica, Doctor y Santo. Nació el año 354 d. C. en Tagaste, una de las comunidades cristianas que florecían en el norte de África (actual Argelia), antes de ser arrasadas por el avance del Islam, y murió el 28 de agosto del año 430 en Hipona. San Agustín no solo es un Santo Padre de la Iglesia, sino que es uno de los filósofos más brillantes de la Antigüedad, extendiendo su influencia a nuestros días y siendo un prolífico autor que produjo una enjundiosa obra literaria, de entre cuyos títulos podríamos resaltar como obras monumentales "Las Confesiones" o "La Ciudad de Dios". Pese a los siglos transcurridos, la vida de San Agustín ofrece a nuestros contemporáneos una buena ocasión para darse cuenta de que la angustia vital tiene solución. San Agustín vivió con un sincero afán constante por alcanzar la verdad. Y en esa búsqueda de la verdad se extravió no pocas veces, pero el premio a su búsqueda vino al final de su vida, cuando tras equivocarse mucho, encontró en Cristo la paz que tanto ansiaba su corazón, pudiendo escribir: "Nos has hecho, Señor, para Ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti".
San Agustín era hijo del matrimonio formado por un pagano llamado Patricio y una cristiana, la que será conocida como Santa Mónica. Se educó en el cristianismo, pero cuando creció, dotado de muchas capacidades intelectuales, encontró el cristianismo de su niñez como algo que no le satisfacía y, despreciando la religión en que lo había educado su madre Mónica, se dedicó al estudio de la filosofía pagana, cayendo en las redes de la secta maniquea. Su madre Mónica sufrió durante muchos años el desprecio con el que su hijo se refería a la religión cristiana, pero Mónica era una mujer con mucha fe que insistía, sin perder la esperanza, rogando a Dios que su hijo retornara a la religión cristiana.
Según la piadosa tradición, Santa Mónica suplicaba y suplicaba a Dios que su hijo abandonara los errores maniqueos y volviera a la fe cristiana. Y en cierta ocasión, la Santísima Virgen María se le apareció a Santa Mónica, la cual (habiéndose quedado recientemente viuda) lloraba amargamente por la mala vida de su hijo Agustín. La Virgen María consoló a la afligida madre de Agustín y le recomendó que se revistiera con un hábito negro y se ciñera un cinturón del mismo color, prometiéndole la Virgen Santísima que los que así vistieran y se ciñeran el cinturón (la Correa Negra) serían especialmente protegidos por la Virgen. Y así lo hizo Santa Mónica. Más tarde, San Ambrosio de Milán (amigo de Mónica y de Agustín) y muchos otros adoptarían este hábito y, a día de hoy, los monjes y monjas agustinos visten de tal guisa y se ciñen la venerable Correa de San Agustín y Santa Mónica.

CINTURONES MÁGICOS Y PROTECTORES DE OTRAS CULTURAS
La Correa (el Cinturón) ha sido desde tiempos ancestrales un objeto de la protección del cuerpo, correspondiente -en un orden simbólico- al símbolo visible de las virtudes morales (entre las que cabe mencionar especialmente la "castidad", como también la mortificación). La antiquísima religión de los zoroastrianos (2.000-1.000 años antes de Cristo) cuenta entre sus objetos sagrados con el llamado "kusti" (un cinturón formado de 72 hilos que corresponden a los 72 capítulos de su libro sagrado litúrgico: el Yasna del Avesta). Y en el judaísmo también encontramos "cinturones sagrados", como los que Job lega como herencia a sus hijas Hemera, Casia y Cuerno de Amaltea, según nos cuenta el apócrifo veterotestamentario titulado "El testamento de Job", de autor anónimo y fechado en el siglo I a. C. Este Job se supone que es el mismo Santo Job del "Libro de Job" que tenemos en el Antiguo Testamento; en esta narración antiquísima, cuando Job distribuye su herencia entre sus hijas, concede a sus tres hijas tres cinturones celestiales que, según Job: "No solamente podréis vivir de ellos, sino que os conducirán a un mundo mucho mejor, para vivir en los cielos" y, con esta halagüeña promesa, Job resalta que estos cinturones preservarán a quienes los lleven de las enfermedades y de la angustia. Las hijas de Job se ciñeron estos cinturones y rompieron a hablar en la lengua de los Ángeles -según nos relata el texto arriba citado (traducción de A. Piñero, "Apócrifos del Antiguo Testamento", tomo V, Madrid, Ed. Cristiandad, 1983)..
LA ORDEN DE SAN AGUSTÍN Y LAS COFRADÍAS DE LA SAGRADA CORREA
Al igual que otras órdenes mendicantes, como los franciscanos y los dominicos, los agustinos contaron con una sección seglar, o lo que es lo mismo: una Orden Tercera. Los cristianos fieles laicos, vinculados con la Orden de San Agustín, componían desde 1439 la llamada Archicofradía de la Correa (por otro nombre conocida como "Societas seu confraternitas sancti Augustini": Sociedad o Confraternidad de San Agustín). Hombres y mujeres, sin profesar en la orden como monjes o monjas, podían beneficiarse de la espiritualidad agustiniana. Desde el año 1399 hubo "mantelatos" y "mantelatas" (hombres y mujeres que, sin ser monjes, vestían el hábito negro de San Agustín) y también hubo "corrigiatos" (también conocidos como los "Cinturados"; llamados así por no llevar el hábito, pero sí ceñirse el sagrado cinturón revelado por la Virgen a Santa Mónica). Estos distintivos no componían un vestuario que llevara su usuario sin ser éste probado y aceptado. Los "corrigiatos" llevaban la Correa de San Agustín, en piel negra y abrochada con hebilla ósea, pero se comprometían a rezar a diario trece Padrenuestros, trece Avemarías y una Salve y ayunaban la víspera de la Fiesta de Nuestro Padre San Agustín.

sábado, 13 de febrero de 2016

UNA SAETA MUY POCO CATOLICA

 
 
DIFERENCIAS ENTRE JESUCRISTO Y EL JESÚS DE MACHADO

Manuel Fernandez Espinosa


Es uno de los poemas más famosos de Antonio Machado, publicado en su poemario "Campos de Castilla" (1912-1917). Joan Manuel Serrat se sirvió de este poema, para hacer una de sus canciones que, con el tiempo, ha sido adaptada para ser incluso interpretada instrumentalmente por las bandas de música en Semana Santa. Pensando en las razones de la animadversión que Friedrich Wilhelm Nietzsche sentía por el cristianismo y, acordándome del poema machadiano, surgió la cuestión y -más o menos- esto fue lo que concluí: esta "saeta" no es católica, esta saeta es herética.

El poema de Antonio Machado dice así:
 
LA SAETA

"¿Quién me presta una escalera
para subir al madero,
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?"
(Saeta popular)
¡Oh, la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar!
¡Cantar del pueblo andaluz,
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!
¡Cantar de la tierra mía,
que echa flores
al Jesús de la agonía,
y es la fe de mis mayores!
¡Oh, no eres tú mi cantar!
¡No puedo cantar, ni quiero
a ese Jesús del madero,
sino al que anduvo en el mar!




El poeta Antonio Machado


El núcleo del poema de Machado (por el que afirmamos que esta "saeta" es heterodoxa) corresponde a los últimos cuatro versos. Es el mensaje final, que se ofrece como una conclusión:
 
"¡Oh, no eres tú mi cantar!
¡No puedo cantar, ni quiero
a ese Jesús del madero,
sino al que anduvo en el mar!"

 
En estos cuatro versos puede verse el enfrentamiento, pudiéramos decir que entre dos mentalidades: la mentalidad católica acorde con la santa doctrina y la mentalidad de Antonio Machado que, explícitamente, se aparta y reniega de la doctrinal, constituyéndose como una lectura "heterodoxa" de Jesús (nótese que para nada dice Machado "Jesucristo", sino "Cristo" una vez -para identificar una imagen cofradiera: el Cristo de los Gitanos- y, por dos veces, el poeta sevillano habla de "Jesús": nunca de Jesucristo).
 
Machado presenta lo que hemos llamado "mentalidad católica", lo que está acorde con la doctrina, pero la presenta para repudiarla, mientras cercena y sesga la doctrina católica, cortándola a medida de sus gustos. La mentalidad que rechaza es la basada en la doctrina salvífica, la que corresponde a la celebración tan española de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo Nuestro Señor: la Semana Santa. La que él propone es algo muy bien distinto a la verdad y tiene más que ver con sus personales preferencias.

Para Machado, la Semana Santa es una expresión del "pueblo andaluz", de "la tierra mía", "y es la fe de mis mayores"... Pero, sin embargo, ese Jesucristo de la fe y la tradición católicas, es un "Cristo" "siempre con sangre en las manos", "siempre por desenclavar": es "Jesús de la agonía" (el misterio de la Pasión, del dolor real que se cifra en la efusión de sangre, en los clavos y en la Santa Cruz).


Y es entonces cuando Machado reacciona, rechazando la doctrina católica, diciendo con claridad -en una interjección: "¡Oh, no eres tú mi cantar!". Y más todavía: "¡No puedo cantar, ni quiero...".

¿A quién no puede cantar -ni quiere, que son dos cosas? A Jesucristo "del madero", a Jesucristo de la sangre, a Jesucristo fijado a la cruz por los clavos, a Jesucristo de la agonía, a Jesucristo en la Cruz y a Jesucristo el de la Cruz. Aquí Machado ha operado, conscientemente o no, voluntaria o involuntariamente, una reducción del Misterio de nuestra Salvación. Para el poeta es como si no existiera más cosa que el aspecto sangriento y doloroso -la Cruz-, y nos da su peculiar versión de los Misterios de la Iglesia, presentándonoslos de modo parcial, pintándolos con los colores más funestos y sangrientos (deslizándose la imagen del catolicismo como una religión sanguinaria y macabra). Machado olvida que la Iglesia enseña que, tras la Pasión y Muerte, está la Resurrección. Pero Machado no habla de la Resurrección, sino que nos ofrece su heterodoxa reducción de Jesucristo a un "Jesús" "que anduvo en el mar"; esto es, Machado prefiere a un Jesús de los milagros y prodigios que superan la naturaleza, se muestra abierto a una interpretación de un Jesús con "superpoderes", pero no a un Jesucristo que se inmola, padece y muere para redimirnos.
 
En definitiva, Machado -al igual que Goethe y Nietzsche- huye del misterio de la Cruz. Pues, el Espíritu Santo a través de San Pablo nos lo advirtió:

“Porque los judíos piden señales y los griegos buscan sabiduría, mientras que nosotros predicamos a Cristo crucificado, escándalo para los judíos, locura para los gentiles, mas poder y sabiduría de Dios para los llamados, ya judíos, ya griegos. Porque la locura de Dios es más sabia que los hombres, y la flaqueza de Dios, más poderosa que los hombres.” (1 Cor 22).

martes, 9 de febrero de 2016

EL VENENO DE LAS SECTAS Y SU ANTIDOTO


 

Autor: Harry Robert Mileham. Cuadro: "El flautista de Hamelin". Año: 1942.

 
 
RAZONES PARA FORTALECER
LA ENSEÑANZA RELIGIOSA
 


Manuel Fernandez Espinosa
 

Las sectas crecen en las modernas sociedades, donde tras décadas agrediendo a la familia -célula de la sociedad- se han ido destruyendo los vínculos familiares: cuando las células sociales básicas sufren una agresión de tal envergadura se resiente el tejido social, y la misma sociedad languidece y declina. Según el sociólogo Zygmunt Bauman hoy parece prevalecer la "modernidad líquida": con ello alude Bauman a este tipo de sociedad donde la revolución internáutica (las redes sociales, el chat... Y los diversos medios de comunicación internáuticos) han permitido un flujo de información y relaciones interpersonales como nunca se ha podido ver en el pasado, pero donde la mayor parte de las veces estas relaciones se muestran evanescentes y vacías por la desconfianza o la superficialidad, por la falta de contenido real, mostrando a la postre unas relaciones cuya mejor metáfora tal vez sería la sugerida por Bauman: lo "líquido" (virtual) frente a lo "sólido" (real). Tanto en el ámbito virtual como en el real, las sociedades occidentales, instaladas en un relativismo que impregna todos los órdenes, asisten al despliegue de todo un supermercado pseudo-religioso (New Age y otros fenómenos son sucedáneos espiritualoides). En este relativismo prosperan y proliferan los estafadores, los alucinados y los delincuentes pseudo-espirituales: las sectas. Y es que, contra lo que afirman los ateos y promueven los laicistas, muy a su pesar -si tuvieran inteligencia- ateos y laicistas tendrían que reconocer que la anulación de la religiosidad humana es imposible, por más que lo intenten con sus campañas propagandísticas o sus leyes inicuas que marginan, discriminan y pugnan por conducir a las catucumbas a los más diversos credos cristianos: sobre todo, asestando golpes mediáticos o físicos contra los ortodoxos y contra nosotros los católicos romanos.

Por mucho que se empeñen, en todo ser humano alentará siempre el anhelo de religiosidad. Si los canales a la religión tradicional de un país son obturados, las personas buscarán en otras partes. Y cuando eso ocurre, cuando los adolescentes y jóvenes (también afecta a los adultos) no pueden entroncar con su tradición religiosa, los adolescentes y jóvenes se convierten en fáciles presas de sectas destructivas, lideradas en tantos y tantos casos por siniestros personajes con perfil psicópata. Estos adolescentes y jóvenes, en sociedades así, como la nuestra, son captados por sectas y, una vez que caen en la trampa, experimentan una degradación de su dignidad humana: los "sectarizados" pierden su personalidad, son apartados de sus ámbitos familiar y social y son explotados laboral o sexualmente por los líderes de estas asociaciones de malhechores. En todo gurú sectario hay un peligroso flautista de Hamelin, psicópata y manipulador.

Oleg Vladimirovich Zaev, Director del Centro para la lucha contra organizaciones sectarias de Novosibirsk


Así ha pasado y está pasando en muchos lugares del planeta. Hace unos años (año 2013) fue en Rusia donde se puso en marcha un proceso judicial contra un líder sectario -Konstantin Rudnev- que fundó el "Ashram Shambala" en 1989, captando miles y miles de jóvenes, a los que sometía a prácticas aberrantes, abusando de ellos sexualmente y atentando contra los derechos de los miembros de su organización criminal. La Justicia rusa ha actuado con rigor. Pero lo que más nos ha impresionado de la noticia (que puede leerse aquí) es la magnífica conclusión que extraía de toda esta triste historia Oleg Vladimirovich Zaev, director del Centro para la lucha contra organizaciones sectarias de Novosibirsk, que propone enmendar y mejorar la legislación que aplaque esta lacra tan perjudicial y a la vez, desde las escuelas, se fortalezca y mejore la enseñanza religiosa:



"Por una parte, hay que mejorar el nivel de la educación de los ciudadanos en asuntos religiosos y, entre otras cosas, incluir clases de religión en las escuelas. Al mismo tiempo, hay que dar a conocer a la población las principales técnicas que utilizan los estafadores en el ámbito religioso y psicológico” -afirma Zaev.

 
 
Esta que aporta Oleg Zaev es una razón poderosa para defender la Enseñanza Religiosa Católica en España y no esas melífluas pamplinas que algunos tratan de argumentar (véase, aunque puede espantar por la ineficaz inanidad y la concesión a los tópicos más vanos, este decálogo que han publicado recientemente los delegados de Educación de las Diócesis de Euskadi: esas son las razones para "animar" a la inscripción de los niños en Enseñanza Religiosa: ¿qué padre o madre se dejaría convencer por esas vaguedades?).


Pero, claro: por supuesto, ni que decir tiene que la Enseñanza Religiosa Católica -que tanto bien puede hacer- requiere, para este cometido social (de interés general) un cuerpo profesoral previamente formado en el conocimiento de esos llamados "movimientos de nueva espiritualidad" (o sea: sectas), tan peligrosos para nuestros jóvenes y para nuestra sociedad, así como saber el "modus operandi" de estas organizaciones nefastas.

Las sectas son venenos de una ciénaga que crece cuando no se tienen las ideas claras desde el poder político y se ha bajado la guardia desde la religión tradicional, que tiene que salir del rincón al que la han llevado sus enemigos (no solo enemigos externos, sino tambien internos que son hasta peores.) Y en este asunto de combatir a las sectas desde la enseñanza cualquier persona con un mínimo de inteligencia, aunque no sea católico, estará de acuerdo. La mejor forma de proteger a nuestros adolescentes y jóvenes de estas organizaciones delictivas y destructivas es una buena educación religiosa y leyes que impidan que personajes execrables puedan actuar haciendo prosélitos para sus organizaciones, ámbitos en los que impunemente cometen abusos intolerables contra las personas.

Pero, en España, como es la costumbre, se preferirá seguir soplando la gaita, por parte de los católicos acomplejados y pusilánimes... Y los políticos españoles -cuya formación cultural tanto deja que desear- optarán por la "libertad religiosa", sin saber definir a ciencia cierta lo que es una "religión", sin preocuparse por distinguir una religión de una organización criminal que opera bajo cobertura pseudo-espiritual (esto es: secta).

jueves, 14 de enero de 2016

EL ANDRÓGINO DAVID BOWIE "GLORIFICADO" POR EL VATICANO

David Bowie en una imagen de su último vídeo Blackstar
 
 
Traducción del inglés al español: Manuel Fernández Espinosa
 
Artículo original de: Margaret Galitizin
 
 
 
Cuando la estrella del rock David Bowie, considerado el más influyente de los rockeros, murió de cáncer el 10 de Enero de 2016, yo esperaba que su mundo lo aclamara. Tal y como exactamente lo hicieron las estrellas de Hollywood y del rock -rock suave, punk rock, heavy metal. Madonna, Paul McCartney, los Rolling Stones, Kendrick Lamar y otros cantantes rindieron sus tributos.

Empero, elogios más inesperados vinieron de prominentes figuras del mundo político y científico, por ejemplo, David Cameron, Tony Blair y el astronauta Tim Peake. Pareciera que el siglo XXI estuviera tan ansioso de ovacionar a éste descarado satanista, criatura andrógina, como las grandes personalidades el siglo XIII honraron a San Bernardo a su muerte.

Esta ovación es lo que viene de un mundo que ha quemado mucho incienso en el altar de la rebelión del rock y la revuelta. Después de todo, Bowie fue el primero en muchas cosas  en la Revolución del Rock: el primero en declarar abiertamente su homosexualiad y convertir a las audiencias a la aceptación de la criatura andrógina bisexual del futuro, el primero en hacer vídeo-clips, el primero en reinventarse a sí mismo bajo muchos personajes como Ziggy Stardust y el Thin White Duke.

ALBUMES SATÁNICOS

"Correr riesgos y ser subversivo, eso fue lo que aprendí de David Bowie" -dijo un fan. Bowie fue subversivo, él lanzó por doquier su odio conta las convenciones y todo lo establecido. Y especialmente, él fue virulento contra la Iglesia Católica.

La maldad se evidencia en su "Next Day", vídeo-album lanzado en 2013 como su "resurrección" después de una ausencia de diez años, desde la etapa de recuperación de una grave adicción a la cocaína y la paranoia. En el vídeo "Next Day" se disfraza Bowie de monje cantando en un local con sacerdotes depravados que se acompañan de prostitutas medio desnudas; una de las prostitutas es "agraciada" con una supuesta estigmatización. La sangre efusiona de las palmas de sus manos y el cura que la "acompaña" grita furioso hacia Dios: "¡Eres tú otra vez!".

Su último album, Blackstar -que en los círculos ocultistas es una referencia a Satanás- fue también emitido dos días antes de su muerte. A pesar de su muerte, sus fans más acérrimos ya están negando la realidad, aduciendo que él no ha muerto, sino que ha emigrado a un lugar extraterrestre.

Blackstar ha sido, si cabe, todavía más blasfema y abiertamente ocultista. Bowie retorna a su tema astronáutico-espacial, anunciando una nueva era de Satanás. La supuesta verdad gnóstica que se ha ocultado del hombre está regresando. Es algo más que una producción audiovisual, es un mensaje plagado de ritos satánicos y danzas simbólicas, magia y adoración a Satanás.

Del mismo modo, la canción Valentine's Day era algo más que un rockero envejecido cantnado sobre el día de San Valentín. San Valentín "lo sabe todo", quiere "todo el mundo bajo sus pies" y "tiene algo que decir". ¿Qué está diciendo Bowie? Ese "El día de Valentín está aquí" parece ser el anuncio del advenimiento del diablo. Si es así, David Bowie aparece como un heraldo de Satanás.
 
Del vídeo "Next Day" de Bowie, imagen que parodia a Santa Lucía, también aparece Santa Juana de Arco, todas en una especie de prostíbulo lleno de sacerdotes y cardenales católicos

GNOSIS Y EXTRATERRESTRES

Es indudable que Bowie estaba profundamente inmerso en la doctrina ocultista y gnóstica.

En su más temprana carrera, Bowie fue un discípulo de Alister Crowley y más tarde se obsesionó con la doctrina ocultista de los super-dioses y las invasiones extraterrestres. Blackstar está repleta de imaginería gnóstica y satanista. Un extraterrestre -una calavera enjoyada en un traje de astronauta- trae los secretos de una antigua religión. Un ritual satánico que termina con la mujer admirando el cráneo enjoyado en poder de una bruja, en un círculo mágico. El propio Bowie canta con los ojos vendados, en referencia a los maestros iniciados.

Por último, tamibén hay una representación realmente blasfematoria de un Cristo crucificado contoneando las caderas y una grotesca cabeza. El mensaje parece ser este: una Nueva Era ha llegado, iluminada por la luz diáana de la Estrella Negra. Satanás sustituye a Cristo.
 
VATICANO APOYANDO A UN SATANISTA
 
La escenificación inmoral y blasfematoria de los últimos albums debería ser suficiente para que cualquier católico fiel rechaze a Bowie. Uno esperaría que la Iglesia previniera a los fieles a mantenerse alejados del satanista Bowie -y de la música rock en general.
 
En cambio, los medios de comunicación proclaman ufanos que los prelados católicos se apresuran a sumarse al coro general en loor de Bowie. Entre los primeros en honrar a la estrella de rock bisexual estaba Gianfranco Cardenal Ravasi, del Consejo Ponticio de la Cultura. Comentando sobre la muerte de Bowie, el cardenal twiteó letras de Bowie del año 1969, la canción Space Oddity: "Control de Tierra al comandante Tom / comienza la cuenta atrás, arranca motores / compruebe el encendido y puede que el amor de Dios esté con vosotros".
 
Al día siguiente, L'Osservatore Romano, diario del Vaticano, publicaba un obituario elogiando a Bowie, elevándolo a "músico singular que nunca fue banal" y que "fecundó artísticamente durante más de cinco el arte, el cine y el teatro".
 
El periódico del Vaticano que cada día se convierte más al mundo moderno, tomó nota de la "imagen ambigua" que Bowie cultivó a lo largo de su carrera, atribuyéndola a un simple deseo inmaduro de ganar fama y llamar la atención.
 
Estos "excesos", afirma L'Obsservatore, pueden pasar por alto, en virtud del legado de Bowie que "fue alguien que vivió la sobriedad personal, expresándola incluso en su cuerpo delgado, cuasi filiforme".
 
Es casi impensable que un diario del Vaticano elogie a un hombre que -además de ser un satanista- abiertamente se proclamó a sí mismo promiscuo y audazmente desafió las normas de identidad sexual..
 
LA POSICIÓN DEL VATICANO ES ALABADA
 
Los comentaristas han aplaudido la "postura valiente" del Vaticano, observando que su "audaz posicionamiento" es una señal positiva para los temas de la LGBT en la Iglesia. "Probablemente otro resultado del óptimo compromiso de Francisco con el mundo y con las demandas de toda la gente a ser respetada y valorada".
 
Sin embargo, Bowie -ya en 1976- proclamó flagrantemente que la música rock estaba inspirada por Satanás: "El rock siempre ha sido la música del diablo, nadie me puede convencer de que no lo sea... Siento que nosotros estamos anunciando algo más oscuro que nosotros mismos" (revista Rolling Stone, 12-2-1976, pág. 83). Bowie nunca negó esta afirmación, sino que evolucionó a una especie de heraldo del siniestro reino de Satanás.
 
Que el Vaticano apruebe e incluso elogie a David Bowie es casi increíble, otra de las consecuencias de la apertura al mundo moderno pagano que se realizó con el Concilio Vaticano II.
 
 

miércoles, 6 de enero de 2016

CONSTANTINISMO O JULIANISMO: LA CARA Y LA CRUZ

 
 
 
Las bases del anticristianismo actual en modo alguno son inovadoras sino adaptación de los más remotos temas del gnosticismo de los primeros tiempos del cristianismo
 
 
Manuel Fernández Espinosa
 
 
LA CRUZ DEL "CONSTANTINISMO": IN HOC SIGNO VINCES
 
 
Es usual entre los enemigos de la Iglesia Católica, e incluso entre algún católico despistado, acusar a la Iglesia Católica de "constantinismo", en alusión a Constantino I el Grande que adoptó el cristianismo como religión del Imperio Romano. Que sepamos, los católicos en el Credo sólo hacemos profesión de fe en una Iglesia UNA, SANTA, CATÓLICA, APOSTÓLICA (y hasta hace poco tiempo, ROMANA.) En el Símbolo de la Fe no se precisa que tengamos que creer en una Iglesia también CONSTANTINIANA, sin embargo, es un apelativo que sus inventores están interesados en aplicárselo. Ergo se trata de uno de los términos estratégicos del anticristianismo endosarnos ese calificativo.
 
El ex-comunista francés Roger Garaudy ha resuelto, con simplismo pasmoso, que la Iglesia Católica está tocada de "constantinismo", definiéndola como "Iglesia dominante de los dominantes". No es extraño que algunos teólogos llamados "de la liberación" utilicen este mismo calificativo para la Iglesia; no en balde la teología de la liberación debe mucho a este ideólogo que supo inocular en ciertos ambientes católicos el virus revolucionario más quintaesenciado.
 
Definir la Iglesia Católica como constantiniana, o sea, como "iglesia dominante de los dominantes" resulta un recurso demagógico que sólo encandilará a mentes mediocres, pero, de hecho, la falacia, una vez vertida, y convenientemente asumida, ha supuesto para muchos católicos un factor que ha terminado revolucionando su pensamiento poniéndolos al servicio de la revolución gnóstica e igualitaria.
 
 
Interpretando la Iglesia Católica como "constantiniana" se pretende recriminar y anular un largo período de la historia de la Iglesia, mientras que retrógradamente se da el salto a la "experiencia paleocristiana", idealizada en sus orígenes como "experiencia" genuina y ácrata. La revolución luterana (nos resistimos a aplicar el vocablo "reforma" para el protestantismo, pues no constituyó ninguna reforma y sí un doloroso cisma) también apeló a ese cristianismo primitivo de las "comunidades de base", avant la lettré.
 
 
Los católicos que acríticamente asumen esta serie de despropósitos son los mismos cristianos que se escandalizan por el lujo de los templos, ejerciendo una delirante labor autocrítica que desorienta y desnorta a las más incautos. Contagiados por los prejuicios más banales de la demagogia izquierdista anti-clerical de todos los tiempos, estos cristianos están condenados a la esterilidad por el mismo complejo de inferioridad que resulta de esa interpretación autoinculpatoria y recriminatoria. ¿No ven que sus amigos ateístas, agnósticos y gnósticos ya no son visceralmente anticlericales, sino cerebralmente antieclesiales?
 
 
El cristianismo "más puro" que ha de promoverse como bucólica utopía deseable, concluyen nuestros hermanos más ingenuos, es el cristianismo que nada tuvo que ver con el poder político, un cristianismo "ácrata" (etimológicamente, "sin poder".) O sea, el cristianismo marginal anterior al Edicto de Milán (313) de Constantino el Grande que asumió, después de la victoria del puente Milvio, el cristianismo como "religión de Estado". Olvidan estos idílicos y ácratas cristianos que, antes de la visión de Constantino del crismón, los cristianos malvivieron en las catacumbas, perseguidos por el poder político pagano, y que por no poder, no podían ni celebrar santamente el domingo. Si persisten en sus trece, estos cristianos que han idealizado las catacumbas lograrán meternos otra vez a todos los demás en las catacumbas, y quién sabe tal vez reabrir los circos con leones en la arena. Mientras tanto, en el ínterin, se despoja a la Iglesia de los resortes indispensables para ejercitar la misión evangelizadora, "ad intra" y "ad extra", que Jesucristo nuestro Señor nos demanda.
 
 
A la postre, la percepción de la Iglesia Católica como presunta "iglesia constantiniana" supone también, para muchos de nuestros correligionarios católicos, establecer una pretendida dicotomía que se muestra prácticamente insalvable entre "el pueblo de Dios" y la "jerarquía". Se trata así de abismar el laicado de su jerarquía natural y sobrenatural, ofreciendo la imagen de una iglesia que en sus bases camina por las sendas de la solidaridad, la tolerancia y demás "virtudes" antropocéntricas y modernas, mientras que las jerarquías parecen muy lejanas allá en las "altas esferas", sin que trascienda el cargo que de la realidad se hagan, y siempre puestas bajo la sospecha de incoherencia existencial, e incluso bajo sospechas más graves, como la de infidelidad a los consejos evangélicos.
Esta concepción prejuiciosa no beneficia en nada la comunión eclesial y redunda en los tópicos más insufribles, olvidando que la Iglesia no es un colectivo humano, sino una institución fundada por Cristo, inspirada por el Espíritu Santo. La Santa Iglesia no es constantiniana, sino Cuerpo Místico de Cristo.
 
 
LA CARA "DURA" DE JULIANO EL APÓSTATA: SUS EXCRECENCIAS ACTUALES
 
 
Si los detractores de la Iglesia Católica la acusan de "constantiniana", eludiendo (o ignorando) los valores tolerantes que la historia ha comprobado imperantes en el mundo bajo el mandato de Constantino el Grande, nos llama poderosamente la atención que los mismos enemigos de la Iglesia exalten una figura poco conocida, y que si estudiamos, entenderemos imprescindible para comprehender muchas de las realidades de nuestra actualidad; verbigratia, la polémica de la enseñanza religiosa.
 
 
Esa figura es Juliano el Apóstata. A quien ha dedicado un elogioso ensayo el irreverente, blasfemo, apologeta del suicidio, denostador de la vida y del cristianismo E. M. Cioran. El ensayo "Los nuevos dioses" del filósofo rumano es una pieza maestra para entender las bases del anticristianismo de hogaño, un anticristianismo que en modo alguno es innovación sino adaptación de los más remotos temas del gnosticismo de los primeros tiempos del cristianismo. Cioran aboga por una neopaganización que arruine por siempre el cristianismo. Su traductor y discípulo en España, Fernando Savater, define como "gnóstico" al avinagrado filósofo rumano, y ello con toda la razón del mundo.
 
 
Flavius Claudius Julianus (331-363 d. C.) fue un empedernido filósofo que, después de muchas peripecias, llegó a ser alzado como César del Imperio Romano. Su vida es una vida marcada por el destierro y los estudios filosóficos. Juliano -que al principio profesó la fe cristiana- entró en contacto con el filósofo Hecebolio, que oscilaba entre el paganismo y el cristianismo, y mantuvo también relación con Eusebio de Nicomedia, un sacerdote mundanizado. Entre los autores que lo inspiraron cabe mencionar al neoplatónico Jámblico, que mezclaba el neoplatonismo helenista con elementos de magia y demonología. También se sabe que Juliano era miembro de una sociedad secreta, llamada "Mitra". Máximo de Éfeso, su maestro, lo convenció de estar destinado a gloriosas empresas militares, incluso se cree que Máximo de Éfeso lo convenció de estar poseído por el espíritu de Alejandro Magno, lo que explica que acometiera una guerra contra los persas que le costó la vida.
 
 
Pero Juliano no murió sin hacer todo el daño que pudo a los cristianos. Inauguró su mandato con la reapertura de los templos paganos, y en el curso de su gobierno tanteó la posibilidad de crear una Iglesia pagana, paralela a la Católica, en la que se estructuraba jerárquicamente el orden sacerdotal pagano como una especie de Cuerpo Místico de Satanás, que diría el Beato Francisco Palau.
 
 
Uno de los rasgos que hacen de Juliano casi un contemporáneo nuestro es que se interesó muy mucho en apartar de la enseñanza a los profesionales cristianos. Se basaba para ello en la incompatibilidad existente entre lo que los docentes cristianos creían -Cristo, a quien Juliano llamaba despectivamente "el Galileo"- y las materias que tenían que abordar en sus lecciones: la cosmogonía de Hesíodo, Homero, Platón... El intervencionismo de Juliano el Apóstata se nos aparece así como un paradigma precursor de todas las políticas que se dirigen a borrar el cristianismo de los centros de enseñanza. "¡Qué se vayan a las iglesias de los galileos a comentar a Mateo y Lucas!" -¿nos suena esta frase lacerante, pues no la escribió Juliano.
 
 
Esgrimiendo con un cinismo olímpico esa incompatibilidad entre los cristianos y la cultura clásica, Juliano animaba con ello la apostasía de los cristianos más lapsos, que por no perder las lentejas se convertían a los cultos paganos de la diosa Cibeles, mientras que los más fieles se condenaban a la marginación, impidiéndoseles ejercer en el mundo un apostolado eficaz entre el alumnado. La estatalización de la docencia se llevó a cabo con la Constitución Magistros Studiorum.
 
 
No se ponen de acuerdo los historiadores sobre si Juliano prohibió a la juventud cristiana el ingreso en las escuelas estatales. Algunos opinan que no lo prohibió, con el ánimo de contaminar a los jóvenes cristianos con los mitos paganos de la Antigüedad.
 
 
Mientras trabajaba este artículo para ARBIL saltan a la palestra las reivindicaciones de "enseñanza coránica" que impulsan los colectivos islámicos asentados en España, no me ha pillado por sorpresa. Los mass-media venían, a lo largo de semanas, preparándonos el cuerpo con noticias como la de ese progenitor musulmán que se negaba a la escolarización de su prole en instituciones docentes en cuyas paredes colgaba el crucifijo, el caso de la niña con su velo tampoco se queda atrás. Uno es demasiado viejo para creer en las casualidades. La política de enseñanza laicista de hoy, al igual que la política de enseñanza pagana de Juliano no tiene que prescindir forzosamente de sus primados ideológicos, para ser radicalmente anticristiana. Juliano también soñó con la reconstrucción del Templo de Salomón, con el avieso propósito de arruinar el proselitismo de "secta de los galileos" entre el pueblo de Israel. Los julianistas de hoy abrirán, en España, aulas coránicas a los mahometanos, igualando con esta medida al Islam invasor con la tradición católica española.
 
 
Pese a todo su celo por arruinar la Iglesia Católica, que había dejado de ser "constantiniana" bajo su férula, Juliano no triunfó sobre Jesucristo. La última frase de Juliano, pronunciada antes de morir, fue elocuente: "¡Venciste, Galileo!". Algunos de sus más conspicuos seguidores actuales, que haberlos haylos en España, no parecen haberse resignado al triunfo del Galileo, a la victoria de Jesús Cristo.
 
 
FUENTE ORIGINAL: REVISTA ARBIL

jueves, 17 de diciembre de 2015

LAS CREDENCIALES DE LA RELIQUIA DE LA SANTA ESPONJA

San Pío V Papa


CARTA DEL DUQUE VESPASIANO GONZAGA A SAN PÍO V. DOCUMENTO INÉDITO


"Postes sciens Iesus quia omnia consummata sunt, ut consummaretur Scriptura, dixit: Sitio. Vas ergo erat positum aceto plenum. Illi autem spongiam plenam aceto hyssopo circumponentes obtulerunt ori eius. Cum ergo accepiset Iesus acetum, dixit: Consummatum est. Et inclinato capite tradidit spiritum".

Secundum Iohannem 19, 28-31


"Después de esto, sabiendo Jesús que todo estaba ya consumado, para que se cumpliera la Escritura, dijo: Tengo sed. Había allí un botijo lleno de vinagre. Fijaron en una rama de hisopo una esponja empapada en vinagre y se la llevaron a la boca. Cuando hubo gustado el vinagre, dijo Jesús: Todo está acabado, e inclinando la cabeza, entregó el espíritu."

Evangelio según Juan 19, 28-31.


Muy agradecido a mis queridos amigos Franco Maestrelli y Luis Gómez
Manuel Fernández Espinosa
Convento de la Madre de Dios (Baena, Córdoba, España) Foto de Luis Gómez.
Hace unos años de esto. Era una mañana de diciembre y mi amigo Luis Gómez y yo llegamos al antiguo convento de la Madre de Dios de Baena (Córdoba). En el convento todavía perservera una comunidad de monjas dominicas, entre las cuales se hallaba nuestra amiga Sor María del Pilar Cano. Se aproximaba la conmemoración multisecular de aquel cenobio. Y nuestra hermana nos pidió que echáramos un vistazo a algunos de los documentos que custodia el archivo conventual. Cartas, muchas cartas. Pero, entre toda aquellas epístolas, nos llamó poderosamente la atención una en particular que relataba escuetamente el origen de un pedazo de la reliquia de la sagrada esponja.

Después de la muerte de su amada esposa, Vespasiano Gonzaga Colonna relata que encuentra entre las joyas de su mujer una apreciada reliquia. El Duque decide filialmente hacerla llegar al Romano Pontífice San Pío V. Y esta es la carta: la carta hallada en un convento de España, escrita en italiano antiguo y que reproduzco aquí con leves modificaciones, respetando en todo lo posible la literalidad de la carta. Se trata de un documento inédito que se publica por vez primera. Entre paréntesis va aquello que no está claro en el texto.
Relicario de la sagrada esponja
CARTA DE SU EXCELENCIA PARA NARRAR LA AUTENTICIDAD DE LA ESPONJA


Cuando el Señor Duque Vespasiano mandó la esponja a Pío Quinto

Son tantas las gracias que he recibido de la Benignidad de su Santidad (Sta. Vª) más allá de la mucha obligación que le tiene toda la Cristiandad, que como devotísimo siervo suyo no he de dejar atrás cosa que le pueda reportar satisfacción. Ahora, después de efectuada la gran pérdida de mi esposa Doña Ana de Aragón y habiendo reencontrado entre sus alhajas algunas reliquias, de las que todavía había noticia en vida de ella, la más noble era un pedacito de la esponja de Nuestro Señor del que he querido darle parte a Su Santidad (Sta Vª) como por la presente se lo manda. Y para que Su Santidad (Sta Vª) cumplidamente pueda tenerla por auténtica, será servido de perdonarme si le relato un tanto difusamente de dónde fue habida, no por jactancia, sino para mejor edificar en el ánimo de Su Santidad (Sta. Vª) esta creencia.

Es sabido como faltando la linea del Rey de Aragón en el Rey Martín y habiendo litigio de aquella corona por concurrencia de pretendientes, nueve árbitros de aquellos Reinos -entre los cuales se hallaba el Glorioso San Vicente Ferrer- declararon por más pertinente para ceñirla el infante Don Fernando, hijo del Rey de Castilla y León, el cual fue no menos valeroso que devoto, y que hubo memorables victorias contra los moros. Éste fue antepasado de mi mujer por línea legítima, y es cosa notoria que sus otros antepasados arrivaron más de una vez, con la armada catalana, a tierras de Judea y Palestina. Y todavía se halla en las crónicas que presentaron al Sultán cosas preciosas para obtener de él a trueque reliquias. Y así obtuvieron asaz número de ellas, aunque nunca pudieron obtener el cuerpo de Santa Bárbara por la mucha devoción que en Egipto le tenían.

De este Rey Fernando fue hijo el Infante Don Enrique de Aragón, Maestre de Santiago, que murió de las heridas habidas en la Batalla de Olmedo, dejando la reliquia tras de sí. De Don Enrique de Aragón y Sicilia, Duque de Segorbe, nació Don Alfonso, Duque de Segorbe, Gran Condestable de Aragón, Padre de Doña Ana, a la que hizo partícipe de sus reliquias, habiendo sido siempre muy de su querer. Esto baste para dar a Su Santidad (Sta. Vª) noticia del modo como ha llegado a mis manos, y como prueba de la fe que se le ha de prestar. Cuando la reliquia llegue a Roma Su Santidad agregará este fragmento a la otra y será para mí gratísimo que haya llegado a sus manos a través de mi mediación, y en cada (...) será perpetuo testimonio de mi fe y mi observancia hacia Su Santidad (Sta. Vª)a la cual me ofrezco con este estado y beso humildemente los santísimos pies.
Copia de esta carta de Vespasiano Gonzaga a San Pío V
PERSONAJES HISTÓRICOS MENCIONADOS EN ESTA EPÍSTOLA

Vespasiano Gonzaga Colonna
(Fondi, 6 de diciembre de 1531 - Sabbioneta, 26 de febrero de 1591). Nacido de Isabella Colonna y de Luigi Gonzaga "Rodomonte". Fue Duque de Sabbioneta, Duque de Trajetto, Marqués de Ostiano, Conde de Rodigo, Conde de Fondi, Barón de Anglona, Señor de Bozzolo, de Rivarolo Mantovano y de Commessaggio, de Turino y de Caramanico. Hombre de confianza del Rey Felipe II de España, Virrey de Navarra, Virrey de Valencia, Grande de España, caballero de la Orden del Toisón de Oro.

Anna d'Aragona

Heredera de la reliquia. Hija de Alfonso de Aragón, Duque de Segorbe. Casada con Vespasiano. El matrimonio se celebró en España el año 1564 con el favor del Rey de España y en septiembre del mismo año, Anna y Vespasiano llegaron a Sabbioneta. El 12 de enero de 1565 nacieron las gemelas Giulia (muerta en las fajas) e Isabella. El 27 de diciembre del mismo año vio la luz el heredero masculino, Luigi. Anna d'Aragona murió poco después, en Julio de 1567, por una grave enfermedad, durante una estancia en Rivarolo.

San Pio V


San Pio V, en el siglo Antonio Ghislieri (Bosco Marengo, 17 de enero de 1504 – Roma, 1º de mayo de 1572), fue el 225º papa de la Iglesia Católica y el 133º soberano del Estado Pontificio (1566 - 1572). Pertenecía a la Orden de los Predicadores de Santo Domingo de Guzmán. Fue canonizado por Clemente XI el 22 de mayo de 1712. Su memoria litúrgica se celebra el 30 de abril. Es el Papa de Lepanto y el destinatario de esta carta y la reliquia.

Martín de Aragón
Apodado "El Humano" (Gerona, 29 de Julio de 1356 – Barcelona, 31 de mayo de 1410), fue Rey de Aragón, de Valencia, de Cerdeña y de Mallorca, rey titular de Córcega, Conde de Barcelona, Rosellón, Cerdeña y Ampurias desde el 1396 al 1410, primer Duque de Montblanc del 1387 al 1396. También fue rey de Sicilia (conocido como Martino II di Sicilia, también se le conoce como Martino II de Trinacria o Martino "il Vecchio") desde el 1409 al 1410. Fue el último descendiente de Bellónidas, por línea masculina legítima del Conde de Barcelona descendiente de Goffredo El Velloso, que reinó sobre Aragón.

Fernando I de Aragón, Valencia, Cerdeña, Mallorca y Sicilia


Fernando de Trastámara, apodado el de Antequera, también conocido como Fernando El Justo (Medina del Campo, 2 de noviembre de 1380 – Igualada, 2 de abril de 1416), fue un príncipe de la casa real de Castilla que llegó a ser coronado Rey de Aragón, Valencia, Cerdeña, Mallorca y Sicilia, re titular de Córcega, Conde de Barcelona y de los condados catalanes, desde el 1412 al 1416.

San Vicente Ferrer


Vicente Ferrer (Valencia, 23 de enero de 1350 – Vannes, 5 de abril de 1419), fue un religioso y predicador profético del Reino de Valencia, perteneciente al Orden de los Predicadores de Santo Domingo de Guzmán. Se posicionó de modo particular ante el Cisma de Occidente; fue proclamado santo por el papa Callisto III en el año 1455. Confesor y hombre de confianza de Fernando I de Aragón.

 
Enrique Fernández

También conocido como Enrique de Aragón o Enrique de Alburquerque (Medina del Campo, 1400 – Calatayud, 15 de junio de 1445) fue un príncipe de los Trastámara, casa real de Castilla. A los 9 años (1409) era Gran Maestre de la Orden de Santiago, más tarde, en el año 1418, conde de Alburquerque; desde el año 1420, Duque de Villena; desde 1435, señor de Segorbe y al cabo, en 1436, conde de Ampurias hasta el 1445, año de su deceso. En la primera batalla de Olmedo, acontecida el 19 de mayo de 1445, Enrique fue herido en una mano. Fue conducido a Aragón, malherido de aquella mano, a consecuencia de la cangrena que le causó aquella herida.
Continuación de la carta transcrita